Buzz Lightyear viaja en el Discovery hasta la Estación Espacial Internacional “y más allá”

El personaje de la película de Disney ‘Toy Story’ acompaña a los siete tripulantes en el trasbordador que partió con éxito la pasada madrugada desde Cabo Cañaveral.

El transbordador espacial Discovery y sus siete tripulantes partieron ayer desde Cabo Cañaveral (Florida, Estados Unidos) para emprender una misión de 14 días en la Estación Espacial Internacional (EEI). Pero no viajaban solos. Entre el material que transportan para continuar con la construcción de la base, hay esta vez un invitado de excepción: el jefe del comando estelar Buzz Lightyear.

Protagonista de la película de animación de Disney Toy Story, y a pesar de que su frase más conocida sea la de “Hasta el infinito y más allá”, este pequeño astronauta nunca antes había conseguido viajar al espacio exterior.

Ahora, y gracias a un convenio de colaboración que la factoría de dibujos animados ha iniciado con la agencia espacial estadounidense para animar a los estudiantes a interesarse por la ciencia, la tecnología y las matemáticas, el hombre del espacio ha podido hacer realidad su sueño.

Además de Buzz Lightyear, los miembros del Discovery portan consigo otros objetos históricos, como el maillot amarillo del séptimo Tour de Lance Armstrong o la última camiseta que vistió el jugador del béisbol Craig Biggio.

Laboratorio e inodoro

El lanzamiento se produjo pasadas las 21.00 GMT (22.00 hora peninsular española), según lo esperado, en un día completamente despejado. “Es un día maravilloso para el lanzamiento”, aseguró el director de la operación de despegue de la NASA, Mike Leinbach, justo antes de que la nave partiera hacia el espacio.

El Discovery lleva en su compartimento la segunda parte del laboratorio espacial japonés Kibo, que significa esperanza y se instalará, junto con su brazo robótico, en la estructura del complejo en órbita en el curso de tres jornadas de actividades fuera de las naves.

El transbordador también transporta un accesorio para bombear el agua del inodoro instalado en la EEI, que lleva estropeado más de una semana, durante la cual los tres ocupantes de la estación han tenido que verter agua manualmente varias veces al día. La NASA confía en que el accesorio que se llevó a Florida desde Moscú permita que el baño vuelva a funcionar con normalidad.

Colaboración internacional

Acuerdo Casi 400 periodistas japoneses, así como funcionarios de la NASA y otros asistentes se dieron cita ayer en Florida para presenciar el despegue de la nave. El comandante del Discovery, Mark Kelly, señaló que Kibo es “la esperanza para la estación espacial”.

El transporte del laboratorio a la EEI forma parte de un acuerdo alcanzado hace dos décadas entre Estados Unidos y 16 países para construir y operar una estación espacial. El laboratorio japonés está integrado por tres partes y su ensamblaje no concluirá hasta el próximo año. La última sección incluirá un sector externo donde se podrán realizar experimentos de exposición al ambiente espacial.

Una vez en órbita, los astronautas del Discovery realizarán tres caminatas para instalar la segunda parte del laboratorio japonés, trabajar en el sistema de refrigeración de la EEI y solucionar un problema en varios de los paneles solares de la estación.

Las caminatas espaciales o actividades extravehiculares (EVA) estarán a cargo del astronauta Mike Fossum y el especialista Ron Garan, que contarán con la ayuda del japonés Akihiko Hoshide. Los otros tripulantes de la misión son los astronautas Greg Chamitoff, Ken Ham, Karen Nyberg y el comandante Mark Kelly, que realiza su tercera misión a la EEI. Chamitoff tiene previsto permanecer en la EEI durante seis meses y reemplazará a Garrett Reisman, que regresará a la Tierra abordo del Discovery.

Retirada de los Discovery

Cuando Kibo esté totalmente ensamblado, se habrá completado un 71% de los trabajos de la EEI y quedarán siete misiones de construcción pendientes. La NASA quiere que la estación espacial esté totalmente acabada para finales de septiembre del 2010, cuando prevé retirar su flota de transbordadores.

El avituallamiento y el relevo de tripulaciones del complejo en órbita se realizará por las cápsulas rusas Soyuz hasta su sustitución por las nuevas naves estadounidenses del programa Constellation a partir de 2015, según los planes de la NASA

Kibo, que tiene el tamaño de un autobús y está valorado en más de 2.000 millones de dólares (unos 1.285 millones de euros), se sumará al módulo Columbus de la Agencia Espacial Europea instalado en febrero de este año.

El laboratorio japonés, que es cuatro metros más largo que el Columbus y tiene una extensión dos metros superior a la del laboratorio Destiny de Estados Unidos, cuenta con 23 plataformas para investigaciones sobre medicina espacial, biología, observaciones de la Tierra, producción de materiales, biotecnología y comunicaciones.

Antes de la llegada del Columbus y ahora de Kibo, la EEI contaba con componentes rusos y estadounidenses, además de un complejo sistema robótico construido por la Agencia Espacial de Canadá.

Publicado en ADN.es el 1 de junio de 2008.

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